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¿Ya conoces el Jardín Etnobotánico? Un espacio rodeado de naturaleza

Alejandra López Martínez

Durante tu visita a la ciudad de Oaxaca, ¿alguna vez has tenido la oportunidad de conocer el Jardín Etnobotánico? Este espacio está ubicado a sólo 12 minutos del Zócalo y forma parte del Centro Cultural de Santo Domingo. Al recorrer sus senderos encontrarás una gran variedad de plantas que le dan un toque único que muestran tan solo una parte de la flora que hay en el Estado. 

Pero ¿alguna vez te has preguntado de donde proviene su nombre? De acuerdo a  un artículo publicado en la página Paisajeo, la denominación “etno y botánico” refleja la intención de  rescatar el legado natural, además del conocimiento ancestral de las comunidades indígenas, ya que hay que recordar que Oaxaca es un estado donde existen muchas especies de flora y fauna. 

Así que en este contexto, el principal objetivo de este proyecto es investigar, así como difundir el conocimiento tradicional y científico de la vegetación de Oaxaca. Para lograrlo, exhibe ejemplares vivos que permiten a los visitantes aprender de manera directa sobre estas plantas. Además, colabora con instituciones académicas tanto a nivel estatal como nacional, formando especialistas, docentes, además de técnicos en la conservación de la naturaleza. 

 

 

Por eso, cuando visitas el Jardín se convierte en una experiencia multisensorial, donde se puede conectar de manera fácil con el medio ambiente, a través de diversos colores, formas, texturas y olores de las plantas,  que se entrelazan  con el sonido de las aves, del agua que hay en los estanques, creando un ambiente tranquilo y relajante. 

En realidad, es un lugar para admirar la belleza de la vegetación y capturar esos momentos en fotografías memorables, por ejemplo si tomas una fotografía frente al estanque, el agua refleja la vegetación como una especie de espejo, confirmando que no hay mejor escenario natural que este rincón. 

Y para los amantes de la naturaleza, es un centro de aprendizaje que ofrece diversas conferencias, exposiciones, así como talleres para todas las edades. Entre los cursos que brinda está el control de plagas, enfermedades y consejos sobre el cuidado de las mismas. 

 

 

 

 

Acerca de su historia, es un espacio que abrió sus puertas por primera vez en el año de 1997 y fue el Maestro Francisco Toledo, artista, activista y promotor cultural, quien decidió crear una zona que fomentara la conciencia sobre el cuidado de la naturaleza. Este proyecto también tuvo la participación del Maestro Luis Zárate. 

Ambos pudieron construir un jardín, donde se pudiera encontrar un 10% de la flora que hay en el Estado, abarcando 118 familias botánicas y como dato interesante; las plantas provienen de diversas partes de Oaxaca, incluyendo especies de superficies áridas, húmedas, tropicales, templadas y frías. 

El Jardín Etnobotánico es mucho más que un lugar donde hay plantas; en realidad es un espacio donde conectas con la naturaleza y la cultura, donde puedes disfrutar de un momento melodioso por el canto de las aves que habitan en el lugar y sobre todo de paz, que ayuda a olvidarse del ajetreo diario de la ciudad. Además, puedes adquirir valiosos conocimientos sobre la flora.