Foto(s): Cortesía

¿Por qué se le llama Curtidurías a una calle del Barrio de Jalatlaco?

Alejandra López Martínez

Las calles del Barrio de San Matías Jalatlaco poseen un encanto rústico y auténtico gracias a sus calles empedradas, aunque las fachadas de sus casas también se aprecian a lo lejos por sus tonos vivos en azul, amarillo y rosa. A esta combinación se suman las puertas, así como las ventanas de madera decoradas con detalles artesanales que combinan perfectamente, aportando un toque único reflejando una atmósfera alegre, así como acogedora. 

Y no es todo lo que se puede observar al recorrer sus avenidas, ya que está decorado con numerosos murales que adornan las paredes de los edificios y las casas, los cuáles muestran la cultural local, convirtiendo al barrio de Jalatlaco en una galería de arte al aire libre, ideal para tomarse fotografías, sin embargo no todo lucía como lo conocemos ahora, debido a que es el barrio más antiguo y tiene sus orígenes en el año de 1486, por lo tanto sus calles eran testigos del trabajo diario de sus habitantes, quienes tenían como oficio la talabartería, así como la curtiduría, eso explica el nombre de una de sus calles. 

 

 

 

 

Es así como en este barrio solían haber muchos talleres de curtiduría, aquellos sitios donde se transformaban las pieles de los animales en cuero, material utilizado para fabricar productos como huaraches, bolsos, cinturones y mucho más, aunque hoy en día esta ocupación ya no es la principal actividad económica de la zona, su legado sigue presente.  

Y un claro ejemplo de esto, es el Centro Cultural de la Curtiduría, ubicado en la calle 5 de mayo número 307, ubicado en este mismo barrio. Según el sitio web del Gobierno de México, este espacio cultural independiente, fundado en 2006, “tiene como objetivo fomentar el intercambio y la producción artística contemporánea en Oaxaca”. Este centro se encuentra en un antiguo taller que se dedicaba a manejar pieles. 

  

 

Aunque es importante destacar que esta calle mantiene un ambiente tranquilo, donde los visitantes y residentes pueden pasear en calma, mientras valoran la belleza. A lo largo del recorrido encontrará cafeterías, restaurantes que invitan a las personas a disfrutar de la gastronomía local, además de ser un sitio perfecto para una cita romántica o para reuniones con compañeros de trabajo y amigos. Además cuenta con tiendas de artesanías que venden productos que muestran la cultura y tradición de Oaxaca.